¿Cómo puedes ser punto de conveniencia PUDO?

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El ‘boom’ del e-commerce ha provocado muchas cosas, pero una de las más interesantes ha sido la posibilidad de elegir. Escoger el lugar en el que comprar, si salir de casa o no para ir de ‘shopping’ e incluso en cuánto tiempo y dónde quieres recibir tus pedidos.

Como ya sabrás, todo lo que ha supuesto el e-commerce es una ventaja muy importante para el consumidor, e incluso lo es para el vendedor, pero seguramente se te está escapando un tercer beneficiado: el propietario de un establecimiento físico.

Quizá recuerdes que ya te lo comentamos hace tiempo, pero te comentamos por si acaso que PUDO no solo son taquillas inteligentes -y muy molonas-, sino que también son puntos de conveniencia a los que los clientes pueden acudir a recoger sus pedidos. Y ¿a que no sabes qué? Que tú también puedes ser uno de ellos.

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¿Cómo funcionan los puntos de conveniencia?

Conforme las compras online han ido creciendo, los retrasos en las entregas también se han elevado, tanto que es la primera causa por la que un usuario deja de hacerse con sus productos en la red. Por ello, las soluciones para disminuir el tiempo de espera en la recepción del producto y aumentar el porcentaje de éxito se han ido sucediendo. Así han nacido los puntos de conveniencia.

La última milla es la etapa en la que el porcentaje de fracasos en la entrega de un producto es mayor y donde los costes se disparan. A esto hay que sumar la incomodidad del cliente que espera en casa al repartidor sin saber a qué hora va a pasar éste por su domicilio con exactitud porque tiene que hacer una ruta.

Existe un gran número de puntos de conveniencia y siguen creciendo
Existe un gran número de puntos de conveniencia y siguen creciendo

Así, los puntos de conveniencia han surgido como alternativa al reparto en domicilio y como ahorro de costes para las empresas de transporte. En este caso, dichas empresas tienen acuerdos con locales físicos donde pueden entregar las compras hechas por un usuario. En el local se comprometen a salvaguardar el encargo hasta que el usuario final acuda a ellos para hacerse con él.

De esta manera todos los elementos de la cadena ganan. Los repartidores ahorran costes de transporte, ya que la ruta se acorta al dejar varios envíos en un mismo lugar. Además, tienen la seguridad de que se van a encontrar el local abierto durante su horario comercial, por lo que las entregas fracasadas por ausencia del receptor sufren una disminución drástica.

De igual modo, los dueños de los locales ganan con cada entrega. Su trabajo como intermediarios es mínimo, ya que sólo deben cuidar por el buen estado del envío, tratarlo como una mercancía propia para que no sufra daños y entregarla al dueño cuando éste acuda hasta el sitio convenido. Por cada entrega los locales se llevan un pequeño porcentaje de la compra como compensación.

Las gasolineras son buenos puntos de conveniencia por sus amplios horarios
Las gasolineras son buenos puntos de conveniencia por sus amplios horarios

Por último, los usuarios finales también aumentan su satisfacción, ya que no tienen que gastar días de vacaciones o de asuntos propios en esperar un paquete en casa que es posible que tenga algún problema durante el trayecto y no se entregue. El comprador sólo tiene que esperar a que le avisen de que la mercancía ha sido recibida en el punto de conveniencia y desplazarse allí cuando esté abierto. Así, el paquete puede ser recogido junto al trabajo, junto a tu casa o cuando vayas a tomar unas cañas con los amigos.

Las soluciones en el eCommerce se siguen sucediendo para que el comprador tenga la seguridad de que se va a hacer con su compra en el tiempo pactado. Los puntos de conveniencia suponen una gran ventaja para los usuarios e intermediarios, por lo que se espera que sigan creciendo.

La última milla, qué es y cómo enfrentarse a ella

Es posible que alguna de tus compra por Internet no haya llegado a tiempo a tu casa. Sin embargo, lleno de comprensión has pensado que es relativamente fácil que ese envío de Bilbao a Cádiz no apareciera cuando debería con todo el camino que tiene por delante. Más aún si viene del extranjero. Muchos transportes por los que pasar, mucho papeleo que rellenar y, sin embargo, lo más probable es que si no te llegó a tiempo fuera por la última milla. Es decir, la entrega del envío fracasó en la última fase, después de superar un buen número de trámites.

Se conoce a la última milla como la etapa en la que la empresa encargada de entregar un paquete recibe el envío y lo deja en su lugar de destino. Al contrario de lo que pueda parecer por su simpleza, la última milla es el período en el que la mayoría de los envíos ven frustrada su posibilidad de llegar a tiempo. Que las señas del sitio donde se debe recibir el paquete estén confundidas o que una vez allí no haya nadie para recogerlo son algunos de los problemas a los que enfrentarse en este momento.

La última milla puede provocar frustración en los compradores
La última milla puede provocar frustración en los compradores

Las empresas de transporte trabajan continuamente para solventar los problemas generados en la última milla. Para ello, tratan de establecer una ruta lo más eficiente posible, para que los gastos producidos antes de llegar al punto de entrega sean los mínimos, tanto de combustible como de uso de los materiales y de ahorro de tiempo. De igual modo, es normal establecer un horario de entrega con el cliente para que éste no se encuentre fuera de su domicilio en el momento en el que llegue el repartidor.

No resolver los problemas generados en la última milla puede provocar enfado en el cliente, que ve cómo sus demandas no son satisfechas en el tiempo acordado y son un dolor de cabeza para las empresas de transporte, que tratan de cumplir con sus compromisos luchando contra retrasos y ausencias.

Por ello, una solución que se ha extendido en los últimos años han sido las consignas inteligentes y los puntos de conveniencia. Las consignas son lugares donde la empresa de transportes pueden dejar los envíos para que sea el cliente el que lo recoja cuando más le convenga. Este sistema cuenta con la seguridad suficiente para que sea sólo la persona deseada la que abra la compuerta donde espera el envío la llegada de su dueño. Además, suelen estar situadas en lugares de gran afluencia, como el suburbano o grandes centros comerciales, lo que nos permite recoger nuestro producto cuando vayamos al trabajo, de compras o, simplemente a tomar una caña con unos amigos.

Nuestros productos ya pueden esperar ser recogidos en el Metro o grandes Centros Comerciales
Las compras ya pueden recogerse en el Metro o grandes Centros Comerciales

De igual modo, los puntos de conveniencia también se han convertido en una solución cada vez más demandada por los compradores. Éstos suelen ser locales en los que los transportistas dejan el envío y los dueños lo guardan hasta que el cliente final pasa a recogerlo dentro del horario de la empresa. Con este método el dueño del lugar de recogida se hace con un porcentaje de los gastos de envío.

Estas dos soluciones a la última milla se están generalizando por ser más cómodas tanto para la empresa de transportes como para el cliente que, a pesar de que tiene que ir él mismo por el envío, no se arriesga a perder todo un día en casa sin saber si su compra va a llegar o no a su destino. Cada vez son más los que prefieren que se les avise por un mensaje al móvil o por correo electrónico de que se compra está lista para ser recogida cuando ellos deseen. Así mismo, las empresas de transporte pueden hacer grandes entregas de paquetes en un mismo sitio, ahorrando tiempo y dinero sin tener que ir de casa en casa con cada paquete.