Europa se pone exigente con los pagos online

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La industria europea del comercio electrónico quiere que la Comisión revise las medidas de seguridad suplementarias previstas en su proyecto de ley sobre los Pagos Online, temiendo que puedan incomodar demasiado a los compradores.

Y es que la Comisión busca reducir el fraude online pidiendo a los consumidores que utilicen medidas de autentificación de tarjetas, como los lectores para escanear sus huellas digitales u otras verificaciones biométricas para compras de al menos 30 euros.

Riesgos por encima de los 30 euros

Las compras por encima de esa cantidad son consideradas más arriesgadas, por lo que los consumidores deberán pasar por un  proceso suplementario para autentificar cada compra antes de que sea aprobada.

El ejecutivo europeo está finalizando su proyecto de ley y se lo enviará a los eurodiputados de los gobiernos nacionales en las próximas semanas, utilizando un procedimiento acelerado llamado “acta de ejecución”. Los estados miembros podrán aprobar o rechazar el texto hasta tres meses después de su recepción, pero no podrán presentar modificaciones.

Ahora, un año y medio después de la presentación de una serie de nuevas leyes encaminadas a facilitar el comercio electrónico en Europa, algunas negociaciones siguen en marcha. Para la Comisión, los internautas serán más proclives a comprar online si saben que lo podrán hacer con total seguridad; para las tiendas online, por el contrario, esta ley puede tener el efecto inverso.

A favor y en contra

“Cualquier clic suplementario para confirmar una compra puede desanimar al consumidor. Será algo nefasto para los clientes y los comerciantes”, han declarado los grupos de la industria en una carta enviada el pasado 27 de septiembre al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y a otros comisarios, como el vicepresidente Valdis Dombrovskis, que es quien supervisa el proyecto de ley sobre los Servicios de Pago.

Esta carta ha sido firmada, entre otros, por DigitalEurope, un grupo que representa a Google y a otros gigantes tecnológicos, por E-commerce Europe, una asociación que representa a Amazon, y por EDiMA, que representa a diversas plataformas online como Airbnb.

Según un informe de Eurostat de 2016, el 68% de los europeos encuestados no tuvieron problemas al comprar online; sólo un 3% fue víctima de un fraude… porque no recibieron lo que habían pedido o porque utilizaron sus datos bancarios.